sábado, 18 de junio de 2011

ESTILOS DE LENGUAGE

EL ARTE DE HABLAR
Al enfrentar el uso de la palabra en diferentes situaciones que escapan a la
Conversación cotidiana se siente inseguridad: ya se trate de un examen, una pregunta fuera de contexto, de hablar frente a un auditorio o de exponer por Radio o TV.
En la sociedad moderna la comunicación ha asumido un papel protagónico porque  el crecimiento de las organizaciones, de los medios, la globalización  y la aceleración de la historia; han generado  que el distanciamiento geográfico ya no sea el problema por el desarrollo  de la tecnología digital y de comunicaciones.
Por lo tanto, es necesario progresar en dos direcciones. Una interior en el autoconocimiento de las capacidades expresivas y conocimientos, -para potenciar las fortalezas y para hacer del defecto una virtud-. Otra exterior, -para canalizar los recursos hacia objetivos concretos -ya que toda situación de comunicación se presenta tanto como una posibilidad  de éxito-oportunidad como de fracaso-amenaza.          
Al problema de falta de entrenamiento o gimnasia en el arte de hablar en público se suma una inhibición psicológica conocida como miedo oratorio pánico escénico. El miedo hasta un cierto punto es positivo porque supone un interés  por el  receptor y su valoración, es una señal de responsabilidad. Pero cuando se incrementa, el temor actúa en sentido contrario inhibiendo la acción.
Ante la crisis del empleo cada persona debe aprender a desarrollar su modelo personal para venderse a sí mismo  activando de ese modo el rol  de la comunicación como aliado estratégico en el proceso de obtener resultados
El arte de hablar  en público y escribir correctamente ha sido definido como Gramática. Sin embargo, muchas personas que conocen sus reglas exactamente, no poseen facilidad de expresión. Lo que no se usa se pierde y el equilibrio sólo puede recuperarse mediante un entrenamiento de las habilidades de comunicación.
Es por eso que desde hace algunos años surgió la conciencia de una oratoria práctica, que conservando los elementos de la Retórica (arte del buen decir) se introdujo en las variables más importantes de la conducta humana.
El mundo moderno impone cada vez como una mayor exigencia la necesidad de poseer un dominio cabal de la expresión oral. Ese es un imperativo ineludible. El hombre debe ser capaz de transmitir sus ideas y sentimientos mediante el uso de palabras pronunciadas con corrección y cuyo significado represente con precisión y exactitud su pensamiento. Para esto es necesaria la oratoria, pues es uno de los elementos fundamentales en la unificación de criterios, en la comprensión y el estímulo de masas.
La facultad de la oratoria, está inmersa en cada ser humano, aflorarla y desarrollarla es una de las metas de las personas que buscan un bienestar específico.

La oratoria debe ser considerada como un acto de relación más que como un proceso de exposición. Es una acción de responsabilidad dual entre el orador y el receptor donde se ponen en juego cuestiones de integridad bajo la influencia del medio en el que se da la oratoria. Ambas partes se condicionan y se dan vida en el mutuo interés provocado por el tema común.
El orador debe tener siempre presente que para llevar a cabo su tarea de convencimiento y dominio sobre el público requiere no sólo de su más profunda y adecuada capacidad, sino también de que ese público esté dispuesto a aceptar esa influencia y dispuesto a aportar toda su capacidad para participar en el proceso comunicativo.
 La oratoria es el arte de hablar con elocuencia, de persuadir por medio de la palabra.
Dos grandes maestros de la oratoria y la elocuencia

San Agustín es considerado el padre de la iglesia latina. Su postura ideológica, sus concepciones sobre la dialéctica entre la razón y la fe en paralelo a la relación entre el estado y la iglesia dominaron marcando el pensamiento de toda la edad media.
Agustín supo de todos los placeres y de la intensidad de la sensualidad que los rodea, conoció la ovación de la multitud deslumbrada por su discurso y ya a los 43 años era famoso en toda África del norte. A los 19 años entrego su pasión a la investigación subyugado por las grandes palabras de Virgilio, Cicerón y Terencio.

Homero: Cuando un orador de imaginación fuerte está dorado de ingenio, tiene en su mano el imperio de los corazones, este es el caso de Homero, creador de La  ilíada y La  odisea. Homero desarrolla sus capacidades oratorias y las respalda en la imaginación y en el sentimiento, hay quienes dicen que su oratoria brillante es consecuencia de su ceguera. Como sea, Homero es ejemplo de los grandes maestro de la oratoria.
Si bien la oratoria puede verse beneficiada por una gracia y estilos naturales, es necesario pulir las virtudes innatas y ejercitarse en el desarrollo de la oratoria.

Trabajar sobre los siguientes niveles del discurso:

▪ Nivel técnico
▪ Nivel semántico
▪ Nivel influencial

Pulir los usos de las letras

▪ En la articulación (vocal y consonante)
▪ En lo formal
Retocar la emisión en:

▪ Técnicas mínimas de educación de la voz
▪ Ejercicio de la lectura


 Locución

 Es en gramática el grupo estable de dos o más palabras que funciona como una unidad léxica con significado propio, no derivado de la suma de significados de sus componentes. Se distinguen varios tipos según su funcionamiento gramatical:
  1. Adjetiva. La que funciona como un adjetivo: una mujer de bandera, una verdad como un templo.
  2. Adverbial. La que funciona como un adverbio: Todo salió a las mil maravillas; Apareció de repente.
  3. Conjuntiva. La que funciona como una conjunción: así que, por más que.
  4. Determinativa. La que funciona como un adjetivo determinativo (→ adjetivo, 1b): algún que otro cigarrillo.
  5. Interjectiva. La que equivale a una interjección: ¡Dios mío!, ¡ni modo!
  6. Nominal. La que equivale a un sustantivo y funciona como tal: brazo de gitano ('pastel de forma cilíndrica'), ojo de buey ('ventana circular').
  7. Preposicional. La que funciona como una preposición: acerca de, con vistas a, junto a, a pesar de.
  8. Pronominal. La que equivale a un pronombre y funciona como tal.
  9. Verbal. La que equivale a un verbo y funciona como tal: echar de menos, caer en la cuenta, hacer caso.
 Locución

Es, además, el texto hablado que se emite en los medios audiovisuales.

Dicción

La dicción es la forma de emplear las palabras para formar oraciones, ya sea de forma hablada o escrita. Se habla de buena dicción cuando el empleo de dichas palabras es correcto y acertado en el idioma al que éstas pertenecen, sin atender al contenido o significado de lo expresado por el emisor.
La palabra dicción proviene del latín diclio o dicleo, manera de hablar. Para tener una dicción excelente es necesario pronunciar correctamente, acentuar con elegancia, frasear respetando las pausas y matizar los sonidos musicales.
Una buena emisión de voz resulta, sin duda, un extraordinario apoyo para la interpretación de la música.
Al hablar, y sobre todo al cantar, es preciso evitar los vicios o defectos de dicción, como los ejemplos siguientes: vistes, íbanos, gratitu, tualla, Saltío, desborrar, cállensen...
La colocación de la voz consiste en producirla correctamente, tomando en cuenta tanto la respiración, colocación correcta del diafragma, posición de los labios, articulación y desde luego, la dicción.

 Vicios de dicción

Son los errores que se cometen contra la corrección y la claridad del lenguaje, convirtiendo nuestras expresiones en inadecuadas.
Estos son:
Historia

Aristóteles se ocupó de analizar el lenguaje figurado en su Retórica y también en parte en su Poética. Los eruditos helenísticos agrupados en Alejandría tuvieron que estudiar el lenguaje figurado para entender y comentar bien los poemas de Homero que pretendían editar. Por otra parte, los romanos estudiaron el lenguaje literario también en la Retórica a Herennio y Quintiliano le dedicó algún espacio en sus Instituciones oratorias. La estilística en un principio se consideró una rama de la Retórica y de la Crítica literaria. Durante la Edad Media se estableció un modelo estilístico que reflejaba la división tripartita de los estamentos en plebeyos, nobles y clérigos: la "Rueda de Virgilio" o Rota Virgilii, así llamada porque el poeta romano cultivó los tres en su poesía (Bucólicas, Geórgicas, epopeya Eneida)

1. Estilo sublime:
    a) Estado social de los personajes: militar, caudillos.
    b) Personajes heroicos típicos: Héctor, Ajax.
    c) Animal asociado con tales personajes: el caballo.
    d) Arma: la espada.
    e) Radio de su esfera de acción: la ciudad o el campamento.
     f) Árbol simbólico o significativo: el laurel o el cedro.

2. Estilo mediano:
    a) Estado social: agricultor.
    b) Personajes típicos: Triptolemo, Celio.
    c) Animal asociado con ellos: el buey.
    d) Arma o utensilio correspondiente: el arado.
    e) Lugar de acción: el campo.
     f) Árbol significativo: el manzano.

3. Estilo humilde:
    a) Estado social: pastor holgado.
    b) Personajes representativos: Títiro, Melibeo.
    c) Animal asociado con ellos: la oveja.
    d) Arma o utensilio: el cayado.
    e) Lugar: la dehesa.
     f) Árbol: el haya.

En el siglo XVIII, el ilustrado francés Buffon afirmó que "el estilo es el hombre"; esto es, lo que de individual, personal o subjetivo queda en su escritura literaria. En el siglo XIX se desarrolló esta visión subjetiva del estilo mediante el Romanticismo. Una visión existencial e historicista del mismo afirmaba que la obra literaria tenía que reflejar la experiencia vital de los individuos y que la obra no podía ser perfecta ni acabada, sino abierta a evolución para estar realmente viva: Humboldt afirmaba que el mundo interior y creativo, ergon, se manifestaba mediante el lenguaje, energeia; el idealismo lingüístico alemán se alimentó de este postulado y sus autores, Wundt, Hugo Schuchardt, Benedetto Croce, Karl Vossler y Leo Spitzer defendieron una concepción del lenguaje puramente individual centrada en el análisis de la energeia o poder creador cristalizado en el lenguaje literario particular de un autor o de una época.
Sin embargo, lo predominante en la enseñanza académica fue analizar el estilo de una forma general y atomizada, poco unitaria, a causa de la gran influencia que aún ejercía la Retórica clásica. El desarrollo de las teorías del Formalismo ruso (entre cuyos aportes se destaca la noción de desautomatización) y el descubrimiento de la función poética por Roman Jakobson y de la teoría del desvío fueron muy importantes al respecto. Grandes teóricos de la retórica realizaron avances importantes al recoger y codificar todo el material de la retórica clásica, como por ejemplo hizo Heinrich Lausberg. En el siglo XX tres grandes corrientes dominaron la Estilística:
  • Estilística genética o generativa, que prolonga la estilística del idealismo alemán y deriva de Benedetto Croce. En el siglo XX continuó desarrollándose con la obra de Dámaso Alonso y Amado Alonso, herederos asimismo de la tradición filológica de Ramón Menéndez Pidal; algunos la llaman, «Estilística del individuo» o bien «Crítica estilística» o "Ciencia de la Literatura", según Dámaso Alonso.

 Estilo

El lenguaje es, en términos cabales, el material del artista literario. Y se puede decir que todo autor escoge, de esos materiales, de la lengua, aquellos componentes, aquellos rasgos, que le han de servir a su propósito, como el escultor elige el mármol en que va a esculpir su estatua. La imprenta o el sello del autor, constituye el estilo.
La palabra estilo proviene del latín. La voz de la que es derivada, en tal lengua clásica, equivale a cincel. (Stilus, punzón para escribir)
El estilo, como concepto, se refiere a un conjunto de rasgos específicos de toda composición artística, determinado por la unión de diferentes formas que en conjunto proporcionan la obra de arte. En las obras literarias -que es lo que ahora interesa- el estilo se relaciona con el léxico y su riqueza y precisión, con la adecuación o inadecuación del mismo; también hace referencia a la estructura de las oraciones, a los giros idiomáticos, al ritmo del lenguaje...
El concepto de estilo fue usado, primariamente, para el arte literario y a partir del siglo XVIII se desplazó hacia las artes plásticas.
En las épocas primeras el estilo era considerado como algo objetivo, caracterizado o moldeado por el género literario elegido. Dentro de estos límites se posibilitaba cierto margen de variaciones individuales.
Las "maneras de decir" o clases de estilo provenientes de la retórica antigua o medieval, constituían fundamentalmente tres: el estilo "sublime", el "mediano" y el "bajo". Cada uno de ellos tenía asignados contenidos o temas específicos.
En la actualidad, el contexto objetivo o preceptivo gravita menos. El análisis estilístico se orienta de modo preferente hacia el conocimiento de los caracteres personales del autor. Todavía en Friedrich Schiller el estilo era depositario del objeto representado y todo modo de exposición "personal" de un artista era estimada como una peculiaridad "manierista".
Suele hablarse de "ruptura del estilo" cuando de un nivel o estructura el autor se desliza hacia otra, súbitamente. En ocasiones ello puede responder a falta de habilidad estilística del autor, pero en otros casos es un procedimiento perseguido deliberadamente en la persecución de determinados efectos de la obra literaria.
Por "medio estilístico" se entiende a cada uno de los elementos que conforman una totalidad de estilo. Así se denominan las figuras retóricas y cualquier peculiaridad del habla escrita perseguida y no obtenida por azar.
Dentro de las diferentes modalidades de estilo, puede destacarse un estilo "nominal", en el cual preponderan los sustantivos; y uno "verbal", con predominio de las acciones o verbos.
También se reconocen estilos "encabalgados" y no "encabalgados". En estos casos el uso del "encabalgamiento", define las peculiaridades.
El estilo lacónico, conciso, ha sido tradicionalmente conocido, como telegráfico. Se suprime la mayor cantidad de nexos, y se dio en el expresionismo.
El estilo "hierático" es el excesivamente rígido muy vinculado a estructuras arcaicas. Es el estilo poco espontáneo y vivo.
En cuanto a la relación con el tiempo, se habla de estilo individual cuando lo que predominan son las características de un determinado autor; en el estilo de época lo que pesa es supraindividual, propio de un tiempo en la historia del arte y del arte literario en particular.
 Estilo e historia del arte
La historia del arte ha sistematizado una sucesión de estilos artísticos globales, que disfruta de gran aceptación. Citemos: estilo clásico, gótico, renacentista, barroco...
Resulta fácil y atractivo trasladar estos períodos o estos términos a la historia de la literatura. Pero este paralelismo no se puede hacer sin más. Se requiere un minucioso esclarecimiento de la relación entre las demás artes y la literatura, un examen científico y diferenciador, si fuera necesario, de tal vínculo.





Prosodia

La prosodia es una rama de la lingüística que analiza y representa formalmente aquellos elementos de la expresión oral, tales como el acento, los tonos y la entonación.
La prosodia trata la manifestación concreta en la producción de las palabras. Desde el punto de vista fonético-acústico a la variación de la frecuencia fundamental, la duración y la intensidad que constituyen los parámetros prosódicos físicos. La prosodia puede dividirse convenientemente en dos aspectos:
  • El primero considera aspectos suprasegmentales, es decir, que trata la entonación de la frase en su conjunto.
  • El segundo controla la melodía, fenómenos locales de coarticulación, acentuación.
La prosodia se generaba mediante sistemas basados en reglas, obtenidas a partir de estudios lingüísticos y retocados empíricamente hasta conseguir un habla sintética aceptable. Actualmente se empiezan a utilizar métodos estadísticos sobre bases de datos para generar automáticamente modelos prosódicos.

En la generación de modelos prosódicos se pueden abordar cuatro características básicas:
  • la duración segmental
  • la intensidad segmental
  • las pausas
  • los movimientos melódicos.
La entonación es básicamente la evolución de la frecuencia fundamental, mientras que el ritmo incluye tanto las duraciones de cada uno de los signos de síntesis como la localización y duración de las pausas.
Las variables típicamente utilizadas en el análisis de la prosodia son, por ejemplo, el tipo de oración, la duración en tiempo, el número de sílabas del grupo entonativo, la distancia a la última sílaba acentuada, la categoría gramatical de la palabra, etc. Las variables útiles son diferentes para cada modelo (entonación, duración o pausas) y, en general, pueden ser numéricas o simbólicas. Los patrones entonativos tienen carácter suprasegmental, es decir, que afectan globalmente a todo un grupo entonativos en lugar de hacerlo particularmente sobre cada unidad. Básicamente, la generación de los patrones consiste en la determinación de la posición y valor de una serie de codos de un modelo lineal a tramos.
En general, la entonación española consta de una primera rama ascendente que comprende desde el primer sonido hasta el primer acento tónico. A partir de aquí se mantiene subiendo y bajando, hasta la parte del último acento hasta el final. La elevación de esta última parte indica que la frase no está completa. Su descenso indica la finalización de la frase, y la combinación de ambas, ascendente y descendente, que la frase es interrogativa. Aunque para la generación de los patrones entonativos se utilizan casi siempre sistemas basados en reglas, para la determinación de la duración de las unidades de síntesis se han propuesto muchos sistemas. Son muchos los factores que influyen en la duración de los fonemas, entre los cuales el más importante es el contexto fonético en el que se encuentra cada fonema.

Ritmo

En un sentido general, el ritmo es un flujo de movimiento controlado o medido, sonoro o visual, generalmente producido por una ordenación de elementos diferentes del medio en cuestión. El ritmo es una característica básica de todas las artes, especialmente de la música, la poesía y la danza. También puede detectarse en los fenómenos naturales. Existe ritmo en las infinitas actividades que gobiernan la existencia de todo ser vivo. Dichas actividades están muy relacionadas con los procesos rítmicos de los fenómenos geofísicos como las mareas oceánicas, el día solar, el mes lunar y los cambios de este Ritmo en la literatura

En la prosa escrita, el impulso rítmico determina el equilibrio de las oraciones y la disposición de las palabras. El ritmo es un rasgo básico que determina la estructura de la poesía, bien en la sucesión planificada de sílabas largas y cortas que caracteriza a la poesía griega y latina antiguas, o en el uso del acento y la métrica, como en la poesía moderna. La rima también contribuye al efecto rítmico de la poesía. En las artes visuales, los objetos o figuras pueden yuxtaponerse para producir una composición rítmica.
El ritmo es una de las características propias de la poesía actual. Su forma más habitual es la distribución de los acentos en cada verso, que concretizan la métrica del poema. Otras formas son la repetición de ciertas palabras, la alternancia de estructuras y la rima.
El ritmo puede concretarse en varias medidas, siendo las más habituales el octosílabo o arte menor y el endecasílabo o arte mayor. En el caso acentual, cada estrofa o poema concreta su ritmo en los acentos; así por ejemplo, el soneto suele encontrar su acento principal en la sexta o séptima sílaba. Existen versos con distribuciones acentúales específicas que adquieren nombres y propiedades propias, como el verso armónico y el verso sáfico.
En la poesía latina el poeta no se guiaba por sílabas sino por pies métricos, es decir, la distribución sucesiva de sílabas tónicas y sílabas átonas. De este modo el ritmo puede contemplarse como la distribución de las sílabas átonas en el verso, y midiéndose desde la primera tónica hasta la última. Lo que haya antes de la primera tónica será anacrusis, y siempre acabará en átona (si es llama, cuenta como tónica la anteúltima sílaba, si es esdrújula resta 1, si es aguda suma 1, y si es sobreesdrújula existe un acento secundario en la palabra.

 La pronunciación
Refiere a:
  • la manera en que una palabra o idioma es hablada;
  • el modo en que alguien pronuncia una palabra.
Una palabra puede ser hablada de formas diferentes por varios individuos o grupos, dependiendo muchos factores sociolingüísticos, como el tiempo en el que crecieron, el área geográfica en la cual crecieron, el área en la cual ellos viven actualmente, su clase social, su sexo, su edad y su educación.
Terminología lingüística
El modo del cual un individuo pronuncia palabras depende en primer lugar de las unidades básicas de sonido que usa en su lengua. La rama de la lingüística que estudia estas unidades de sonido es la fonética. Los sonidos que juegan el mismo papel son agrupados juntos en clases llamados fonemas; el estudio de estos fonemas lo realiza la fonología. Cabe destacar que, al igual que diferentes idiomas poseen diferentes palabras para referir a ciertas cosas, muchos idiomas tienen además diferentes formas, no sólo de pronunciar, sino también de agrupar esos fonemas. En el español, las palabras se agrupan en sílabas, como unidad suprafonémica mínima. En cambio en otras lenguas como el latín o el japonés las sílabas pueden descomponerse en moras.

























Ive Minatitlán



Materia: Lingüística


Maestro: Lic. Eleazar Fernández Hernández


Tema: Investigación, estilos de lenguaje.


Alumno: Feliciano Maldonado basurto.


Carrera: Lic. Idioma Inglés     grupo 202


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